Ya dije que si me llegan a pasar cosas con él, prefiero sufrir, llorar como una reberenda pelotuda a correr el riesgo de perderlo. No quiero terminar como Marcos y
Imaginenme a mí sin él dandome su tranquila e infantil mirada de la vida, sin sus locuras de nene de 5 años. Nonono, asesinaría a alguien, no sabría contenerme. No me jodan. Me niego a perderlo como amigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario