Necesito un abrazo, necesito una caricia, siento un enorme vacío en mi interior. Algo me falta.
Cada mañana me levanto, digo "hoy es el día, hoy voy a saber qué es eso que me falta", me cambio, salgo al frío del invierno que se acerca. Llego a la escuela, veo sonrisas, caras de sueño, mal humor, pero sigo sintiendo el vacío. La mañana sigue su curso regular. Todo pasa, como tiene que pasar, pero... ¿Y eso que me faltaba, o que mejor dicho, me falta? No lo encuentro. No está. Se fue.
La vida me sacó algo, o me dice que encuentre algo, que busque algo, ¿o será que debo buscar a alguien en vez de a a lago? Busco a ese alguien. Tampoco aparece.
¿Qué es lo que me falta? No lo sé. ¿Será un mejor amigo? ¿Será alguien que esté ahí cada vez que haga falta? ¿Será ese alguien, el que busco, el mismo del cual me alejé? No lo sé.
Pero, si es él, significa que debo volver a lo mismo de antes, a dar y recibir casi nada a cambio. Volvería, pero me cansé de ese papel, el de la amiga fiel y condicional que da todo, que está siempre y que cuando necesita de su mejor amigo, él no está. No quiero, sufrí mucho por eso, no quiero sufrir dos veces por lo mismo.
Necesito alguien que DE VERDAD demuestre que valga la pena el tiempo que gaste en él. Necesito a alguien que esté ahí cuando lo necesito, que me dé ganas de estar ahí cuando me necesite.
Necesito alguien a lo que Walt Disney llamó alguna vez "Amigo Verdadero".